Coronas Dentales
TRATAMIENTOS DENTALES ESTÉTICOS
Coronas dentales en Sevilla: recuperamos función, resistencia y estética
Las coronas dentales en Sevilla son una de las soluciones que utilizamos para reconstruir dientes que han perdido una parte importante de su estructura y necesitan recuperar resistencia, función y estética. Pueden estar indicadas después de una caries extensa, una fractura, un desgaste importante, determinados tratamientos de endodoncia o como parte de una rehabilitación sobre implantes dentales.
Aunque muchas personas las conocen como “fundas dentales”, una corona es bastante más que una cubierta que colocamos sobre un diente. Para que el tratamiento funcione correctamente, debe adaptarse al diente, respetar los tejidos que lo rodean, integrarse con la mordida y reproducir de forma natural la forma y apariencia de la dentición.
Nuestro objetivo no es colocar una corona porque sí. Buscamos conservar al máximo la estructura dental sana, respetar la biología de los tejidos y conseguir un resultado que sea funcional, estable y natural.
¿Qué es una corona dental?
Una corona dental es una restauración diseñada para recubrir y reconstruir la parte visible de un diente cuando este ha perdido suficiente estructura como para necesitar una protección o rehabilitación más amplia.
Su función puede variar dependiendo del caso. En determinados dientes buscamos principalmente recuperar resistencia; en otros casos necesitamos reconstruir la anatomía perdida, mejorar la estética o devolver al paciente una función masticatoria adecuada.
Cuando trabajamos sobre un diente natural, una de nuestras prioridades es estudiar cuánto tejido dental sano queda y cómo podemos conservarlo. Siempre que podemos, intentamos mantener la máxima cantidad posible de estructura propia.
Para nosotros, una buena corona debe cumplir varias funciones al mismo tiempo: proteger, devolver forma, recuperar función y conseguir una integración natural con el resto de los dientes.
¿Cuándo es necesario poner una corona dental?
No existe una única situación en la que necesitemos colocar una corona. La indicación depende del estado concreto de cada diente y, especialmente, de la cantidad de estructura que se haya perdido.
Uno de los escenarios más habituales es un diente con una caries extensa. Cuando la pérdida de tejido es pequeña o moderada pueden existir otras alternativas restauradoras, pero a medida que desaparece una mayor cantidad de estructura debemos valorar cómo recuperar la resistencia del diente de forma predecible.
También encontramos dientes que han sufrido fracturas. La extensión, posición y características de la fractura condicionan el tratamiento. No es lo mismo una pequeña pérdida de tejido que un diente considerablemente debilitado.
Otro grupo frecuente son los dientes sometidos a un desgaste importante. El desgaste puede modificar la anatomía dental, alterar la función y reducir progresivamente la cantidad de tejido disponible.
¿Cómo colocamos una corona dental y su procedimiento?
¿Cómo colocamos una corona dental?
El tratamiento empieza antes de preparar el diente.
La primera fase es el estudio clínico. Necesitamos saber por qué ese diente requiere una restauración, qué tejido podemos conservar y qué condiciones existen alrededor de la pieza.
También analizamos cómo contacta con los dientes opuestos y con las piezas vecinas. La mordida tiene una influencia importante porque la restauración deberá soportar fuerzas durante años.
Valoración del diente y los tejidos
Antes de empezar revisamos el estado de la estructura dental y de las encías.
Nuestro objetivo es trabajar respetando los tejidos y crear unas condiciones que permitan una correcta integración de la restauración.
También estudiamos las necesidades estéticas. No exigimos lo mismo a una corona situada en una zona posterior poco visible que a una restauración ubicada en un incisivo que aparece al hablar o sonreír.
Preparación y diseño de la restauración
Si determinamos que una corona es la opción adecuada, preparamos el diente buscando conservar la mayor cantidad posible de estructura compatible con el tratamiento.
La corona debe reproducir correctamente la anatomía del diente y mantener una relación adecuada con la mordida.
También prestamos atención a los contactos con los dientes vecinos y al contorno de la restauración.
Cada uno de estos pequeños detalles influye en la función final.
Colocación y comprobación
Antes de considerar terminado el tratamiento debemos comprobar que la corona se integra correctamente.
Revisamos su adaptación, su relación con la encía, la mordida, los contactos y, cuando corresponde, la estética.
Para nosotros, que una corona encaje no es suficiente. Buscamos que el paciente pueda utilizarla con naturalidad y que la restauración se integre con el resto de la boca.
Coronas dentales sobre implantes
Una corona sobre implante tiene un objetivo parecido al de una corona sobre diente natural desde el punto de vista funcional y estético, pero el punto de partida es distinto.
El implante sustituye el soporte radicular del diente perdido y sobre él se planifica la futura restauración.
La corona debe devolver la forma del diente, participar correctamente en la mordida y relacionarse de forma adecuada con los tejidos.
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